En una ocasión, Rasulul’lah ﷺ tomó la mano de Muaz Bin Yabal (radiyal’lahu anhu) y le dijo: “¡Oh Muaz, por Al’lah, ciertamente te amo!”. Al escuchar esta declaración amorosa e invaluable de la bendita boca de la mejor creación de Al’lah Ta’ala, Muaz (radiyal’lahu anhu) le respondió: “¡Que mis padres sean sacrificados por ti, ¡oh Mensajero de Al’lah ﷺ Yo también te amo!”. Luego, Rasulul’lah ﷺ le ofreció algunas palabras de oro como consejo a Muaz (radiyal’lahu anhu) diciéndole: “¡Te daré un consejo especial, oh Muaz! Nunca dejes de recitar (esta súplica) después de cada Salah:

اَللّٰهُمَّ أَعِنِّيْ عَلٰى ذِكْرِكَ وَشُكْرِكَ وَحُسْنِ عِبَادَتِكَ

‘¡Oh Al’lah! Ayúdame a permanecer en Tu recuerdo (y obediencia), a expresarte gratitud y a adorarte de una manera excelente’”. [Sunan Abi Dawud #1522 y Musnad Ahmad #22119]

Después de informarle a Muaz (radiyal’lahu anhu) sobre el amor que él ﷺ le tenía y viceversa, Rasulul’lah ﷺ le enseñó a Muaz (radiyal’lahu anhu) una fórmula, en la forma de una súplica, con el fin de mantener y perpetuar este amor entre ellos. [Mirqat vol. 3, pág. 33]

Entre las súplicas que se aceptan con mucha facilidad se encuentran las súplicas hechas después de los Salah Fard. En esta súplica, Rasulul’lah ﷺ nos ha enseñado a buscar la ayuda de Al’lah Ta‘ala para algunos aspectos. Por lo general, limitamos la búsqueda de la ayuda y la asistencia de Al’lah Ta’ala a las cosas relacionadas con esta vida mundana. A pesar del hecho de que esto también es genial, sin embargo, lo más importante es que deberíamos pedir la ayuda de Al’lah Ta’ala con respecto a nuestro Din y el Más Allá.

El primer aspecto por el cual buscamos la ayuda de Al’lah Ta’ala en esta súplica es para recordarlo. El hecho de que Rasulul’lah ﷺ nos esté enseñando a buscar la ayuda de Al’lah Ta‘ala en este sentido, destaca la importancia de hacer Zikr y recordar a Al’lah Ta‘ala. La esencia del Zikr es ser totalmente obediente a Al’lah Ta’ala. Sin embargo, para ser siempre obediente a Al’lah Ta’ala, uno tiene que estar consciente de Él todo el tiempo. Por lo tanto, si una persona pierde la conciencia de Al’lah Ta’ala, caerá en la desobediencia. Para crear esta conciencia permanente de Al’lah Ta’ala, el peldaño es hacer Zikr verbalmente. Cuando una persona practica esto puntualmente, incluso cuando no está recordando verbalmente a Al’lah Ta’ala, su corazón será consciente de Él y, por consiguiente, no desobedecerá a Al’lah Ta’ala.

El segundo aspecto por el cual buscamos la ayuda de Al’lah Ta’ala es estar agradecidos con él. De hecho, esta cualidad está vinculada a la primera cualidad: Zikr. Si una persona no recuerda a Al’lah Ta’ala, ¿cómo puede estarle agradecido? Además, Rasulul’lah ﷺ nos ha enseñado a buscar ayuda para estar verdaderamente agradecidos con Al’lah Ta’ala, ya que esta no es una cualidad muy fácil de perfeccionar, como menciona Al’lah Ta’ala en el Glorioso Corán: “pero sepan que pocos de Mis siervos son agradecidos”. [sura: Saba aleya: 13] Estar agradecido con Al’lah Ta’ala es en realidad un gran medio para retener las bondades que disfrutamos y atraer muchas más recompensas de los tesoros de Al’lah Ta’ala. [Sharhut Tibi vol. 3, pág. 1052]

El último aspecto mencionado en esta súplica es la capacidad de realizar la Ibadah (adoración) de Al’lah Ta’ala con excelencia. Con respecto a los aspectos mundanos, no nos conformamos con el nivel básico. Más bien, siempre estamos buscando actualizar y obtener algo mejor. De la misma manera, deberíamos estar viendo los actos de Ibadah con esta búsqueda de excelencia. Ya sea nuestros Salah, Dua, trato con la gente, etc., ya que toda nuestra vida es Ibadah.

Debido a la naturaleza integral de esta súplica, los comentaristas del hadiz explican que esta súplica encapsula toda la bondad de este mundo y el Más Allá. [Nailul Awtar vol. 4, pág. 392]