Las inmensas recompensas del sacrificio de animales (Qurbani – Udhiyah) son asombrosas. Los pecados son perdonados incluso antes de que la primera gota de sangre del animal caiga al suelo. La recompensa será equivalente al número de pelos o fibras de lana del animal sacrificado. Asimismo, se han prometido muchas otras grandes recompensas por este noble acto de adoración. ¿Acaso se puede imaginar una recompensa mayor?
En verdad, Al’lah Todopoderoso ama algo aún más que el sacrificio de animales y bendice a quien lo realiza con mayores recompensas. Abdul’lah bin Abbas (radiyal’lahu anhu – que Al’lah esté complacido con él) relató que, en el día de Eid al-Adha, el Profeta Muhammad ﷺ dijo: «No hay acción más virtuosa que derramar sangre (Qurbani) en este día, excepto restablecer los lazos familiares que se habían roto». [Al-Mu’yam al-Kabir; At-Targuib wa at-Tarhib, vol. 2, pág. 154]
Si bien realizar el sacrificio de Qurbani es, sin duda, un gran acto de entrega, mantener los lazos familiares lo es aún más. El sacrificio de Qurbai implica la renuncia a bienes materiales, mientras que preservar los lazos familiares a menudo conlleva el gran sacrificio del ego y del orgullo. En ocasiones, también requiere renunciar a parte de los bienes materiales.
Un familiar indiferente puede despreciar a alguien y rechazar el gesto de reconciliación. Sin embargo, si uno se somete al gran sacrificio de humillarse para reunirse con su familia, la recompensa y la complacencia de Al’lah Ta‘ala superarán con creces incluso el sacrificio de animales. Al’lah Ta‘ala ama que la mejor de Su creación (el ser humano) y los seguidores de Su amado Profeta ﷺ vivan en armonía y cordialidad. Por lo tanto, cualquier iniciativa para fomentar relaciones armoniosas es muy apreciada y recompensada por Al’lah Ta‘ala.
Mantener una relación sana y reconciliar corazones rotos conlleva numerosos beneficios y recompensas. Por consiguiente, es deber de cada persona realizar el sacrificio necesario para preservar la unidad familiar. Es preferible sacrificar el orgullo o tolerar cierta pérdida económica para fortalecer y mantener los lazos familiares —obteniendo grandes recompensas y beneficios en el proceso— que sufrir las graves consecuencias de romperlos.
Por lo tanto, en este Eid al-Adha, dediquémonos a la adoración mediante la ofrenda del sacrificio (Qurbani) y también a aquellos actos de adoración que incluso la superan. Que Al’lah Todopoderoso nos guíe a todos por el camino del amor y la armonía. Amén.
